El crudo mexicano de exportación sube 28 centavos de dólar por barril en las últimas 24 horas.
Por Daniel Sánchez
CIUDAD DEL CARMEN, Cam. 21 de enero del 2026.- El crudo mexicano de exportación sumó su segundo día en recuperación, al alcanzar un precio, la tarde de este miércoles, de 56.79 dólares por barril.
Según la publicación de la empresa Petróleos Mexicanos en su portal web, la cotización de la mezcla mexicana de hidrocarburos avanzó 28 centavos de dólar en las últimas 24 horas, puesto que ayer se había colocado en 56.51 dólares por barril.
Ahora, el precio del petróleo mexicano se colocó 1.89 dólares por encima del promedio estimado por la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) y aprobado por el Congreso de la Unión para el ejercicio fiscal del 2026.

El lunes, el Centro de Estudios de las Finanzas Públicas (CEFP) de la Cámara de Diputados federal informó que “al 16 de enero, el precio de la mezcla mexicana promedió 54.79 dólares por barril, cifra 0.11 dólares (menos 0.2 por ciento) por abajo de la estimación de la SHCP en los Criterios Generales de Política Económica 2026 (54.90 dólares por barril)”.
En su reporte económico semanal, el CEFP manifestó también que el viernes pasado, “el precio promedio ponderado de la mezcla mexicana de exportación se situó en 55.64 dólares por barril, lo que implicó un incremento de 0.67 dólares (1.2 por ciento) con respecto a la cotización de nueve de enero”.
“En el mismo periodo, el precio del barril de petróleo tipo Brent cerró en 63.52 dólares, lo que significó un aumento de 0.75 dólares (1.2 por ciento). En tanto que, el WTI se colocó en 59.20 dólares, teniendo un alza de 0.55 dólares (0.9 por ciento)”, expresó.
“La elevación del precio del petróleo respondió a la tensión geopolítica vinculada con Irán y las posibles acciones militares de Estados Unidos, lo que generó la expectativa de posible interrupción en el suministro de crudo desde una región estratégica para los flujos globales de petróleo, especialmente por el papel del Estrecho de Ormuz. No obstante, la preocupación por el exceso de oferta global y el crecimiento de inventarios en Estados Unidos siguieron presionando los precios a la baja”, explicó.

